El chamamé es un género bailable de música folclórica argentina, originaria del noreste del país, en especial de la provincia de Corrientes. La palabra Chamamé proviene de la frase en idioma guaraní “ñe’ẽ mboe jeroki” que quiere decir “cantos danzas”. La danza puede tener un ritmo alegre y animada o por el contrario, ser triste y alegórica.
Es un género vivaz, en ritmo de tres cuartos, fuertemente influido por la polca. Su origen se remonta a la época colonial, cuando los jesuitas instalados en las reducciones donde evangelizaron a los guaraníes transmitieron a estos las tradiciones musicales de Europa Central, de donde muchos eran originarios.
Su forma actual se remonta a principios de la década de 1870, cuando el acordeón de dos hileras de cantos con ocho bajos (conocido como verdulera) llegó a mano de los inmigrantes europeos a la provincia de Corrientes.
Influencia
Llega al Chaco y norte de Santa Fe para luego extenderse por toda la mesopotamia argentina y la provincia de Formosa alcanzando el oriente salteño y la Patagonia chilena. En la segunda mitad del siglo XX, debido a las migraciones internas, el chamamé comenzó a introducirse en la ciudad de Buenos Aires. Por lo demás, dada la afinidad cultural y la proximidad de su núcleo original, el chamamé es muy frecuente en Paraguay y Brasil en los estados de Mato Grosso do Sul, Paraná, Santa Catarina y el norte de Rio Grande do Sul así como el este de Tarija.
El culto al Chamamé
Muchos fueron los músicos que le dieron forma a este ritmo musical Este estilo musical tiene, según los estudiosos del folclore del nordeste argentino, dos tipos de “chamameceros”: el “hacedor” y el poeta.
El hacedor es aquel que compone la música con su letra y el poeta es quien escribe solamente las letras. De estos se desprenden grandes nombres que han hecho de la música chamamecera el arte de la serenidad por un lado y la energía por otro.
Fuente original: http://es.wikipedia.org/wiki/Chamam%C3%A9